OPEP: Más demanda de crudo en 2018. Repunte de precios

La OPEP anticipa un aumento de la demanda de petróleo

ENERNEWS/EFE

Prevé un descenso de los inventarios y estima que la demanda tanto en 2017 como en 2018 aumentará en más de 1,5 millones de barriles diarios.

"Se espera que el crecimiento de la demanda mundial de petróleo aumente en 1,53 mb/d en 2017 tras un ajuste al alza de 74.000 b/d por unos mejores resultados de lo esperado en la economía China en el tercer trimestre de 2017", indica el informe mensual de la OPEP difundido en Viena.

"En 2018 se prevé que la demanda mundial de petróleo crezca 1,51 mb/d, alrededor de 130.000 b/d más que en la evaluación previa", agrega el documento de la Organización de Países Exportadores de petróleo (OPEP), a la que pertenecen 14 países.

Los analistas de la organización aseguran que la economía mundial ha seguido dando señales de fortaleza y han revisado al alza sus estimaciones de crecimiento tanto de este año como de 2018.

En ese sentido, la OPEP calcula que la economía mundial crecerá este año un 3,7%, una décima más de lo que preveía hace un mes, mientras en 2018 prevé que la economía crecerá otro 3,7%, dos décimas porcentuales más de lo que estimaba el mes pasado.

El informe señala que especialmente las economías de los países desarrollados han mostrado un comportamiento mejor del esperado, aunque también China e India han contado con un sólido crecimiento.

"El buen momento y una posible reforma fiscal en los EEUU, la dinámica en curso en la zona del euro y, en cierta medida, Japón, el sólido crecimiento en China e India, y una mejora en la situación en Rusia y Brasil apoyan la tendencia de crecimiento en el corto plazo", expone el reporte.

Esta buena situación económica se ha traducido en una mayor demanda y unos valores del crudo situados en zona de máximos respecto a los dos últimos años.

El petróleo, en máximos de dos años

El precio del barril de referencia de la OPEP se vendió en octubre a una media de 55,5 dólares, después de apuntarse 2,06 dólares respecto al mes pasado y cotizar a su valor medio mensual más alto en los últimos 30 meses.

El informe subraya el efecto que ha tenido el recorte de los suministros pactado hace un año por los catorce socios de la OPEP y otros diez productores independientes, entre ellos Rusia, para equilibrar el mercado y, especialmente, reducir las reservas.

Ese acuerdo supuso la retirada del mercado de 1,8 mbd a partir del 1 de enero de 2017, lo que ha fomentado el drenaje de los inventarios y ha impulsado los precios.

La OPEP reconoce que las reservas petroleras de los países industrializados siguen siendo excesivas, ya que en septiembre se situaron en 154 millones de barriles por encima de la media de los últimos cinco años, pero desde inicios de 2017 hubo una caída "considerable".

Según los datos de la OPEP, sólo desde enero las reservas de los países industrializados cayeron en 183 millones de barriles respecto a la media del último lustro y la organización explica esa reducción por el acuerdo para reducir los suministros.

Estas reservas estratégicas -que se acumulan para hacer frente a imprevistos- han caído desde una cobertura de la demanda de 65 días -que se registró a mediados de 2016- a los actuales 62,3 días.

Esto supone que el exceso de inventarios respecto al promedio de los últimos cinco años se redujo de 6,7 días a solo 1,9 días.

"Los altos niveles de cumplimiento", sostiene la OPEP, "del recorte pactado han jugado claramente un papel clave en el apoyo a la estabilidad en el mercado del petróleo y lo colocó en un camino más sostenible".

La OPEP señala que el enorme crecimiento en los inventarios de 2014 a 2016 se debió a que el suministro mundial de crudo superó al consumo, lo que creó una bolsa de petróleo que se acumuló como reserva.

Debido a esa situación, la OPEP vuelve a defender el recorte que ha puesto en marcha como "una respuesta necesaria a la urgente necesidad de avanzar en el reequilibrio del mercado" y "acelerar el retorno a la estabilidad del mercado".

Repunte en los precios del petróleo

EL ECONOMISTA

Joaquín López-Dóriga Ostolaza*

La semana pasada el precio del barril de petróleo Brent alcanzó 63.52 dólares, su nivel más alto en más de dos años. Después de caer a su nivel mínimo en el año de 44.87 en junio, el precio del petróleo experimentó un alza que acumula 43% desde entonces y 20% en el último mes.

El incremento está ligado a tres factores principales: I) un aumento en la demanda de crudo impulsado por un mayor crecimiento económico a nivel global; II) la muy posible extensión de los recortes de la OPEP; y III) la posibilidad de futuras disrupciones en la oferta como consecuencia de riesgos geopolíticos.

En el primer punto, la Agencia Internacional de Energía ha visto suficiente evidencia en lo que va del año para confirmar su pronóstico de crecimiento de 1.6% en la demanda de petróleo en el 2017 y de 1.4% en el 2018. Estos crecimientos se traducen en un incremento en la demanda de 1.6 y 1.4 millones de barriles diarios.

En el segundo punto, en mayo la OPEP extendió en seis meses el plazo para mantener los recortes en su producción equivalente a 10 millones de barriles diarios. En este sentido, los recortes han tenido un impacto favorable en el precio del petróleo ya que el incremento en la oferta por parte de los países que no son miembros de la OPEP ha sido de apenas 700,000 barriles diarios.

Suponiendo que la OPEP extiende los recortes para el 2018 en su reunión del 30 de noviembre, la oferta de crudo podría mantenerse relativamente estable en los próximos meses. Sin embargo, existe incertidumbre sobre los niveles de producción en países como Venezuela, Libia (que está exenta de los recortes mientras se recupera de su guerra civil), Irán e Irak.

En el caso de Venezuela, la producción diaria ha caído 22% en lo que va del año a 1.86 millones de barriles diarios, su nivel más bajo en 30 años. Aunque el nivel de precios actual seguramente incentivará una mayor oferta de crudo por parte de los productores de mayor costo, este crecimiento no se da de manera inmediata.

Un caso muy claro son los productores de shale oil en Estados Unidos donde el número de pozos en producción ha venido aumentando de manera considerable en los últimos meses. Sin embargo, los niveles de producción no han aumentado al ritmo que se anticipaba originalmente. De acuerdo a datos Baker-Hughes, el número de pozos en activo en Estados Unidos pasó de 529 a principios del año a 738 esta semana mientras que la producción total de crudo ha aumentado en 430,000 barriles diarios.

Para dar un poco más de contexto, la producción de crudo en EU cayó de un pico de 9.7 millones de barriles diarios en mayo del 2016 a un mínimo de 8.5 millones en septiembre del mismo año y actualmente se ubica en un nivel cercano a los 9.6 millones de barriles diarios.

A pesar de que la oferta seguirá respondiendo al entorno de precios más favorable, algunos expertos consideran que el incremento actual en el precio tiene un componente de prima de riesgo que anticipa un posible conflicto en el Medio Oriente y/o un mayor deterioro de la producción en Venezuela.

En el caso del Medio Oriente, los acontecimientos recientes en Arabia Saudita involucrando una serie de despidos y arrestos de los antagonistas a la corona y las crecientes tensiones entre Irán y Arabia Saudita traen un nuevo nivel de incertidumbre para la región.

La posibilidad de un conflicto entre Irán y Arabia Saudita pondría en riesgo los niveles de producción pero sobre todo el transporte de crudo a través del Estrecho de Ormuz, un angosto canal que conecta el golfo Pérsico con el mar Arábigo y el océano Índico, por el cual transita una quinta parte de la producción global de crudo. Sin la prima de riesgo, el precio del barril de crudo Brent podría reubicarse por debajo de los 60 dólares.

*Socio Director de Estructura Partners

 

 

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