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POLÍTICA Y ENERGIA

Adiós barco GNL. Planes y dudas tras las promesas de Macri. Los negociados K

Se gastaron u$s 1200 millones por esa terminal en Bahía Blanca. Pero ahora, se buscará exportar unos 2,2 millones de metros cúbicos de gas de Vaca Muerta

 El presidente Mauricio Macri despidió ayer al barco regasificador Exemplar en el puerto Ingeniero White, del partido bonaerense de Bahía Blanca. Por la mejora en la producción de gas gracias a Vaca Muerta y la menor demanda, producto del aumento de tarifas y la llegada de temperaturas más calurosas, no será necesario -por el momento- importar más Gas Natural Licuado (GNL o LNG, por sus siglas en inglés) mediante esa terminal, e incluso se podrá exportar en pequeñas cantidades.

Según pudo saber El Cronista, la petrolera estatal YPF instalará en los próximos meses una planta para licuar - enfriar hasta 161 grados bajo cero y comprimir- entre 2,2 y 2,5 millones de metros cúbicos por día (MMm3d) de gas natural para poder vender al exterior GNL, un producto muy demandado por los países de Europa y Japón, que tras el desastre nuclear provocado por la explosión en Fukushima en 2011 reconvirtió su matriz energética. Exportar GNL gracias a la producción de Vaca Muerta podría convertir en los próximos diez años a Argentina en una tierra en que, finalmente, lluevan los dólares.

Son pocos los países que entran como oferentes en ese mercado global del gas (Qatar, Australia, Estados Unidos, Trinidad y Tobago y Nigeria, entre otros) y tienen una gran demanda asegurada, sobre todo por el lado de Japón, que por su desastre nuclear tuvo que desembolsar miles de millones de dólares para garantizar su abastecimiento energético a precios más altos.

El GNL actualmente se vende a u$s 10 el millón de BTU (MMBTU). La planta se instalaría en el mismo lugar en donde se emplazó hasta ayer el Exemplar, que traía el GNL del exterior para abastecer la demanda argentina, sobre todo en los picos de invierno.

De acuerdo a lo que publicó semanas atrás el portal EconoJournal, YPF negocia con la empresa belga Exmar (un desprendimiento de Excelerate Energy) la contratación del buque Caribbean FLNG, que está equipado con una unidad flotante de licuefacción de gas (FLNG). Mirá también ¿Efecto Bolsonaro? Pichetto llamó a "reconstruir las Fuerzas Armadas" El jefe del bloque peronista en el Senado dijo que es necesario mirar al futuro. "La etapa de la dictadura ya culminó, y los responsables están presos", añadió.

No obstante, esto solo representará una pequeña muestra de lo que se quiere lograr: una terminal exportadora de unos 20 MMm3d de gas natural, que demandará inversiones por u$s 4000 millones y al menos cuatro o cinco años de construcción de la infraestructura. Tal como adelantó ayer este diario, Macri aprovechó el acto, (en el que participó el secretario de Energía, Javier Iguacel; la ministro de Seguridad, Patricia Bullrich; el secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis; y el intendente de Bahía Blanca, Héctor Gay) para defender su política energética y tarifaria y fustigar al kirchnerismo.

"(El barco) Había venido por un invierno y se quedó diez años, costó un montón de dinero todos los días y más de $ 40.000 millones en diez años", enfatizó el mandatario. Macri subrayó que, desde diciembre de 2015, el Gobierno puso "reglas claras" para impulsar el desarrollo del país y, especialmente, la generación de energía propia que permitirá dejar de importar un producto que significaba erogar gran cantidad de divisas y resaltó en ese sentido que "la inacción, la incapacidad, el despilfarro de instalar que la energía era gratis y que, como el aire, podíamos consumir todo lo que quisiésemos, que nadie lo pagaba y que nunca se iba a acabar, nos costaron a todos los argentinos".

Gas: surgen dudas por abastecimiento

Según el presidente Macri la operación del buque regasificador fue otra mentira del Gobierno kirchnerista sobre la gratitud de la energía. Sin embargo, su partida abre algunos interrogantes sobre la oferta de gas para el próximo invierno (la caída del precio internacional desalienta inversiones).

En un acto de carácter político, el presidente Mauricio Macri encabezó ayer la ceremonia de partida del buque regasificador de GNL importado operado por la empresa Excelerate desde 2008 en el puerto de Bahía Blanca. Desde el punto de vista energético, la decisión de terminar el contrato con la firma estadounidense abre interrogantes sobre el suministro de gas en el próximo invierno, si se considera que en los meses más fríos de este año se usaron hasta 16 millones de metros cúbicos diarios provenientes de ese buque regasificador, y que ese volumen representa el 10% de los requerimientos de las jornadas con temperaturas bajas.

"Este barco es un símbolo que nos lleva a expresar la inacción, la incapacidad, el despilfarro por las decisiones que llevaron a necesitarlo. Tiene que ver con otra cosa que sucedió en nuestro país que fue instalar el engaño, la mentira", afirmó el Presidente.

Macri volvió a aludir así a la "mentira" del Gobierno anterior "al decir que la energía era gratis, y que como el aire, podíamos consumir todo lo que quisiéramos y que nadie lo pagaba y que nunca se iba a acabar". Acompañado por el secretario de Energía, Javier Iguacel, Macri sostuvo que "ahora vamos a tener energía" y aludió al aumento de la producción de gas y petróleo en Vaca Muerta.

Sin embargo, estas declaraciones contrastan con otras noticias conocidas en los últimos días, reveló Ámbito.

En un mensaje a los inversores en Nueva York, YPF, la empresa controlada por el Estado que es hoy la principal productora gasífera, dijo que debido al repunte de la cotización internacional del petróleo y al descenso del precio del gas en el mercado interno, a partir de ahora destinará al desarrollo de reservas petroleras una buena parte de la inversión que estaba prevista para el gas. Dijo que en 2019 va a incrementar un 9% la extracción de crudo y solo un 4% la de gas.

En detalle, la petrolera informó a los inversores que postergará proyectos de tight gas que no son rentables con un precio medio de u$s4 por millón de btu, como estableció el Gobierno al definir los últimos cuadros tarifarios.

En tanto, Total, la petrolera de capitales franceses que es la segunda productora de gas en la Argentina, anunció que por la devaluación, el mal contexto económico y mientras se discuten nuevos precios para el producto, no hará nuevas inversiones por ahora en el país.

Según la agencia Bloomberg, Patrick Pouyanne, CFO de Total, dijo que "la empresa está evaluando el cronograma de su proyecto Fénix en Argentina, dada la discusión en curso sobre los precios del gas y la devaluación de la moneda del país".

Las cifras sobre producción informadas por la Secretaría de Energía, también resultan preocupantes. Entre enero y septiembre, la producción de gas fue de 35.232 millones de metros cúbicos, un 5,5% más que en igual período del año anterior.

En volumen la diferencia entre ambos lapsos fue de 1.835 millones de metros cúbicos, y de ese total, el 80% provino del área Fortín de Piedra de Tecpetrol (1.403 millones más entre este año y el anterior), y de Campo Indio de Compañía General de Combustibles (65 millones más). Se trata de dos áreas beneficiadas con el precio estímulo de u$s7,50 por millón de btu, de modo que la diferencia entre ese valor y el de realización del producto es cubierto por subsidios del Estado nacional.

Los otros dos bloques que contribuyeron al aumento de la producción y que no están subsidiados, pertenecen precisamente a YPF y a Total que coincidieron en mermar sus planes de inversión en gas.

El Orejano en Vaca Muerta es un área de YPF que no pudo verse beneficiada por el plan estímulo ideado por Juan José Aranguren solo porque ya había iniciado el desarrollo cuando se tomó la medida. Entre enero y septiembre, la producción de gas de este campo se incrementó en 518 millones de metros cúbicos con relación a igual período del año anterior, pero el aumento se viene desacelerando en los últimos meses.

Así, la salida del buque regasificador de Bahía Blanca y el reinicio de las exportaciones a Chile durante el período estival, responden solo a un área, o a lo sumo a dos, que tienen precio preferencial. Entre las dos deberían triplicar la producción diaria obtenida en julio de este año para reemplazar el GNL que se regasificaba en Bahía Blanca en el invierno.

Pero es posible que además del gesto político de despedir al barco, se esté gestando un nuevo negocio: el de reemplazar ese producto con GNL regasificado en Chile aumentando así a más del doble las compras a ese país que se realizaron en el último invierno. Si es así, entonces habrá que evaluar si el cambio es beneficioso o no para las cuentas externas, considerando el alto precio del GNL regasificado en el país trasandino.

Coimas, peleas y sobreprecios en la importación de 500 buques con gas

La investigación por el desvío de millones de dólares por esta compra la tiene Bonadio. Es la causa madre del caso de los cuadernos de las coimas.

La historia negra de la importación de buques con gas natural líquido (GNL) se investiga en una causa que es la madre del caso de los cuadernos de las coimas y donde se cruzan coimas, sobreprecios, peleas internas y el ex ministro de Obras Públicas, Roberto Dromi. Todo bajo la batuta de Julio De Vido y su mano derecha Roberto Baratta, quien daba “órdenes a los gritos” sobre qué empresas contratar en forma directa.

Macri estimó que este mecanismo de compra de gas importado le costó al país "20 mil millones de dólares", al despedir este lunes al buque regasificador Exemplar en un acto simbólico. No dijo que fue una de las causas de la implementación del cepo cambiario, uno de los talones de Aquiles más grandes del plan económico de Cristina Kirchner. Es decir, no solo fue un agujero de la corrupción, sino también una decisión económica estratégica que golpeó mortalmente las reservas del Banco Central.

Un peritaje (ahora rechazado) estimó que en toda la operatoria había habido desvíos por 7 mil millones de dólares sobre un costo total de 17 mil millones de dólares, aunque otro de la Auditoría General de la Nación (AGN) ubicó la cifra en menos de 2 mil millones de dólares, consignó Clarín

Esas estimaciones no incluyeron "los sobreprecios en los gastos portuarios" cobrados a casi 500 barcos, que según el ex auditor de ENARSA, Marcelo D'Alessio, fue otro “agujero” de las coimas. Incluso, D'Alessio apuntó contra el capitán Pablo García Arrébola, quien luego de su paso por ENARSA como coordinador de la llegada de los buques pasó a coleccionar motos de alta gama, entre otros. García Arrébola negó la acusación.

Con la excusa de la ola de frío que sufrió el país en el 2007 se empezaron a importar buques con gas (congelado a unos 160 grados bajo cero) en vez de sacar el combustible de las reservas de la Patagonia. Cristina Kirchner no quería cortes de luz que tanto mal humor crean en la población sobre todo a la hora de votar y ordenó evitarlo a toda costa.

Pero un mecanismo de adjudicación directa para la emergencia se convirtió en una rutina hasta el 20015, es decir evitó una licitación pública internacional. El plan quedó en manos de Baratta -un ex taxista que no sabía nada de energía- y de la empresa estatal ENARSA, y así se compró al contado el gas de Qatar o Rusia que trajeron esos casi 500 buques metaneros. Luego para inyectar el gas a la red argentina hacía falta un buque regasificador como el Exemplar.

Al principio, la compra de gas por parte de ENARSA era tan desprolija y se pagada con giros a una cuenta en un banco en Panamá -que el Gobierno y la Justicia aún no pudieron identificar-, que Dromi apareció como intermediario y llegó a cobrar 6 millones de dólares.

El negocio era tan grande que en noviembre de 2013 Axel Kicillof asumió como ministro de Economía y una de sus primeras medidas fue nombrar dirigentes de La Cámpora en ENARSA y comenzar una pulseada con De Vido por el control de las importaciones de GNL.

En la causa quedaron registrados cómo, por ejemplo, el ex titular de ENARSA, Exequiel Espinosa (hombre de De Vido), responsabilizó a su sucesor y miembro de La Cámpora, Juan José Carbajales, por los desmanejos en la empresa. Un ex empleado dijo a Clarín -a cambio de mantener su nombre en el anonimato- que vio ingresar a la sede central de ENARSA “empleados de cuevas financieras con bolsos con dólares”. “Se pelearon hasta por las secretarias”, agregó.

En la causa del GNL, Bonadio procesó a fines del 2017 a De Vido, Baratta y otros funcionarios K, a Dromi y otros empresarios.

Ante esa detención de Baratta, Hilda Horowitz, se presentó ante Bonadio y denunció que su ex pareja y chofer del ex secretario de Coordinación de Planificación, Oscar Centeno, había comprado departamentos y autos y se había enriquecido en forma ilícita. En abril de 2018, el periodista de La Nación, Diego Cabot, entregó una copia de los cuadernos de Centeno a Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli en esta causa por la compra de buques con GNL. Así el caso cuadernos es un desprendimiento de la primera.

En su procesamiento, el juez dijo que la intervención de Dromi “fue claramente una evidente maniobra de desvío de fondos, pues no se advierte motivo alguno de que el Estado Nacional pague a intermediarios o asesores por las compras de GNL”. Sobre el pago de comisiones a intermediarios y su incidencia en el precio, Bonadio citó a Antonio Brufau, presidente entonces de YPF-Repsol quien llamó la atención por el aumento del costo de los barcos después que le dieron el negocio a ENARSA. El juez dio, entonces, por probado que el Gobierno de Cristina Kirchner pagó sobreprecios por el gas al abonar precios que oscilaron entre 6,31 dólares y 15,84 dólares por BTU, una diferencia muy grande entre uno y otro barco.

Así Bonadio procesó a De Vido, Baratta, Exequiel Omar Espinosa, Walter Rodolfo Fagias -también detenido en la causa de los cuadernos-, Daniel Omar Cameron, Roberto Nicolás Dromi San Martino, José Roberto Dromi, Jorge Alberto Samarín, Jorge Alberto O’Donnell, Alexis Guillermo Zuliani, Rodolfo Alejandro Luchetta, Stella Maris Babilani, Juan José Carbajales y a José Ramón Granero. También a Gastón Ghioni, Nilda Clementina Minutti, Tamara Natalia Pérez Balda, Fernando Omar Salim, Roberto Tulio Vázquez, Alejandra Marcela Tagle, Mónica Edith Bisconti, Karina Noemí González, Flavia Analía García, Martín Ignacio Busti y Haydée Justa Fernández. Todos en orden al delito de defraudación contra la administración pública por administración fraudulenta.

Pero unas semanas más tarde la Sala I de la Cámara Federal, integrada por los jueces Leopoldo Bruglia y Jorge Ballestero, no llegó a un acuerdo y tuvo que llamar para desempatar al juez Martín Irurzun (integrante de la Sala II de ese tribunal) para decidir sobre los procesamientos. Bruglia sostenía que los procesamientos y la prisión preventiva ordenada sobre De Vido y Baratta debían continuar. Aunque cuestionó la pericia del ingeniero David Cohen que citó Bonadio como base de su resolución y hablaba de un supuesto desvío de 7 mil millones de dólares.

Bruglia planteó que la maniobra defraudatoria existió, y por lo tanto la calificación legal no debía desestimarse. Pero primó la posición de Ballestero -quien este año renunció tras el escándalo por la liberación de Cristóbal López- y se anularon los procesamientos y detenciones.

 

Sin embargo, Bonadio espera ahora una nueva pericia sobre los sobreprecios para determinar cuánto fue, con precisión, el dinero desviado -informa el libro “El Mecanismo”- y decretar nuevos procesamientos.

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